¿Qué hacer con los ordenadores viejos o que ya no funcionan?

Muchos de nosotros tendremos algún ordenador viejo por casa en el trastero o en algún desván, olvidado por completo. Pero, ¿qué pasa si no lo queremos reutilizar? ¿Se pueden recuperar los datos guardados? O simplemente, ¿puedo borrarlos? La respuesta a todo es sí. El proceso puede ser sencillo, aunque puede llevar horas dependiendo de cuál escojamos. Os doy tres opciones básicas a realizar con los discos duros antiguos:

  • Mantenerlo con sus datos
  • Formatearlo totalmente (low-level formatting)
  • Destruir la unidad física

Bueno, empezaré explicando cada método detalladamente…

Método 1: Mantenerlo con sus datos

Simplemente, comprueba que el ordenador donde vayas a colocar el disco duro (si es que lo pondrás en otra máquina) es compatible con el disco duro. Hay muchos modelos de conectores, pero por lo general hay dos para discos duros domésticos: IDE y Serial ATA (SATA). Recuerda que estos conectores están DENTRO del ordenador, no detrás ni delante. Necesitarás herramientas.

IDE vs SATA - Conectores

Cable IDE a la izquierda, cable SATA a la derecha.
Fuente: www.computer-hardware-explained.com

Los cables IDE son un poco curiosos, ya que tienen tres extremos, uno de ellos a mitad de cable. Para poder usarlo sin riesgo a problemas y errores en un ordenador, deberíamos escoger un cable con un extremo azul. Enchufamos el conector azul a la placa base y entonces conectamos EL OTRO EXTREMO DEL CABLE al disco duro. IMPORTANTE: NO enchufar el del medio. Luego, le conectamos el cable de corriente que hallaremos dentro de la torre, para un disco duro IDE suele ser así.

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Conector de alimentación Molex para discos duros IDE.
Fuente: www.ebay.com

Una vez conectados ambos cables al disco duro y el otro extremo del cable IDE a la placa base del ordenador, encendámoslo. Si todo va bien, debería arrancar como siempre el ordenador.

En caso de ser un cable SATA, necesitaréis dicho cable para enchufarlo a la placa base. El cable de datos es exactamente igual en ambos extremos, da igual de qué lado lo pongas. Ten en cuenta, por eso, que los cables de alimentación también son diferentes, aquí tienes una foto de cómo son.

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Cable de alimentación SATA.
Fuente: www.playtool.com

Una vez puesto el cable SATA y el de alimentación correspondiente, podemos encender la máquina. Si todo va bien, debería arrancar como siempre.

¿Cómo se accede al disco duro? Fácil, en Windows ve a Mi PC o Equipo dependiendo de la versión y ahí deberías tener otro disco duro además de C:, quizá llamado D:, E: o F:, dependiendo de cómo sea tu ordenador. Si no te lo reconoce Windows, puede que esté dañado o muerto.

Método 2: Formatear el disco duro (low-level formatting)

Si nos queremos deshacer del disco duro sin destruirlo, ya sea para prestarlo o simplemente tirarlo al punto de recogida de basura electrónica, podemos hacerle un formateo de bajo nivel para que no quede ni rastro.

Hay muchas herramientas para hacer esto, pero la gran mayoría son de pago, así que yo os recomiendo que os descarguéis un LiveCD de Ubuntu y lo ejecutéis en una máquina, si es que no usáis Linux.

Descarga Ubuntu

Una vez descargado, podemos proceder a grabar la .iso en un CD o usar el programa YUMI y grabarlo en una memoria USB. Iniciaremos la máquina donde tengamos el disco duro conectado (podéis seguir el paso 1 para ver cómo conectarlo a otra máquina), y le diremos al equipo que arranque des del CD o USB. En caso de no saber cambiar el dispositivo de arranque, debéis fijaros a la hora de encender el ordenador, que os dirá “Press <tecla_random> to enter SETUP” o algo por el estilo. Pulsad la tecla que os diga. Ahí, podréis acceder al menú más básico de configuración de un ordenador. ALERTA: LO QUE TOQUES AHÍ PUEDE DAÑAR PERMANENTEMENTE TU EQUIPO, ACTÚA BAJO TU PROPIA RESPONSABILIDAD. Una vez dentro, tendréis varias pestañas o una lista de opciones. Deberíais ir a la que ponga “Boot” o “Arranque”, dependiendo del idioma. Ahí, la BIOS os indicará más o menos cómo cambiar el orden. No hago tutorial debido a que cada ordenador tiene una BIOS diferente dependiendo del fabricante, y hacer un vídeo para cada una me llevaría semanas. Una vez configurado el orden de arranque, reiniciamos el ordenador. Si todo ha salido bien, debería arrancar el sistema Ubuntu.

Una vez dentro, cuando nos pregunte si queremos probar o instalar Ubuntu, le diremos que sólo lo queremos probar. Cuando haya cargado del todo tendremos un escritorio bien bonito, parecido a éste.

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¡Bien bonito que es el Escritorio Ubuntu!
Fuente: www.dedoimedo.com

Ejecutaremos un Terminal, pulsando las teclas Control, Alt y T a la vez (Ctrl+Alt+T), cuando tengáis la ventana del terminal puesta, debemos determinar qué disco duro es. Para ello, podremos ejecutar el comando << fdisk -l >> (sin los símbolos << y >> ), obteniendo una lista de discos duros con sus tamaños, espacio usado y espacio libre. Si lo recuerdas, guay. Si no, puedes abrir una ventana del Explorador de archivos, haciendo clic en el icono de la carpeta en la barra lateral. Ahí iremos al disco duro en cuestión y haremos clic con el botón derecho sobre él y le daremos a “Propiedades”. Ahí tendremos toda la información. En caso de no ver el disco duro, puede que o no esté bien conectado o éste tenga daños.

Una vez tengamos el disco duro localizado, debemos introducir un comando que reescribirá todo el disco duro, haciendo irrecuperables los datos. ATENCIÓN: ESTO ES ALTAMENTE ARRIESGADO. SI NO ESCOGES EL DISCO DURO CORRECTO, PERDERÁS LOS DATOS Y ¡NO HABRÁ VUELTA ATRÁS! Una vez avisados, el comando es el siguiente:

dd if=/dev/zero of=/dev/<id_del_dispositivo>

Donde <id_del_dispositivo> irá el sda, sdb, o lo que te haya dicho la consola con el comando fdisk -l. Ten mucho cuidado sobre todo. Lo que hace este comando es escribir todo de ceros en el disco duro indicado en el parámetro “of“. En caso de querer que se escriban datos aleatorios, podemos poner /dev/urandom en lugar de /dev/zero.

INFORMACIÓN SOBRE ESTE PROCESO: No es rápido, puede llevar muchas horas dependiendo del disco duro. Se conocen casos de hasta ocho horas esperando.

Y ahora sí, pasemos al método más corto y simple.

Método 3: Destrucción física del disco duro

ALERTA OBVIA: Dependiendo de qué método uses, el disco duro NO PODRÁ USARSE JAMÁS. Hay métodos que lo dejan inservible, pero recuperable para un informático.

Este método es de lo más sencillo, y hasta divertido. Os propondré varios métodos de destrucción:

  1. Desmonta el disco duro adecuadamente y usa las bandejas de datos magnéticos para… no sé, para algo. O desmagnetízalas con un imán.
  2. Coge el martillo y arréale de golpes hasta quedarte a gusto. Así ni el CSI lo recompondrá, seguro.
  3. Desconecta los conectores del disco duro o provoca un sobrevoltaje en ellos. Si todo sale bien, la placa de circuitos del disco duro se quemará. Si se pone otra placa idéntica, podría ser recuperable.
  4. Prende fuego al disco duro. A palo seco. Gasolina y mechero, hale.
  5. Lánzalo des de un avión. Pero cuidado a dónde lo tiras, podrías matar a alguien. En serio.
  6. Mételo en el agua un buen ratito. Eso dañará un poco los circuitos y dejará las bandejas húmedas, haciéndolas inservibles.
  7. Hachazos. Sin más. Dale duro.
  8. Desmóntalo por piezas y dáselo a tu hijo para que juegue con ello. (esto lo he visto en una profesora mía de informática)
  9. Tíralo al suelo. Cien veces. Con lo dura que es la carcasa del disco duro quizá rompas antes la baldosa que el disco, pero bueno… Puedes intentarlo.
  10. Písalo con un autobús. Sé que tú quizá no tengas uno, pero en la calle pasan bastantes, quizá si conoces a algún conductor majete te haga el favor.

Dependiendo de lo que hagáis, el disco duro puede acabar mal, muy mal o más mal que el cerebro de una belieber.

Consejos personales para vosotros:

Nunca tiréis un disco duro con datos personales. Quizá no os acordéis, pero quizá dejásteis la cuenta de facebook o de google abierta, comprasteis algo por internet, visteis alguna cosa que no era trigo limpio, o tienes datos que no te gustaría que la gente viera. Una vez realizado el formateo a bajo nivel, podréis llevarlo a los puntos de recogida de basura electrónica de vuestro pueblo o ciudad o dárselo a alguien que le vaya a dar uso. Si os lo vais a quedar, no tendréis que preocuparos tanto hasta el día en que el disco duro muera o las tecnologías avancen mucho más.

Bueno gente, ¡nos vemos! Espero que os sea útil este post. 🙂

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